Cómete Sant Antoni

Hace un tiempo estuve en Barcelona, y como no era la primera vez que iba, pude saltarme todo lo turístico y dedicarme a disfrutar de sus calles, la buena compañía, y algún que otro vino y derivados.

Mi descubrimiento de esta vez es el barrio de Sant Antoni. Barcelona en general me parece curiosísima como ciudad, porque mezcla un poco de todo: estéticas, edades, gustos. Y es que un domingo por la mañana estás paseando por el barrio, que parece que va como de modernillo, y están un montón de abuelas dándolo todo en un concurso de bolillos. ¡Tremendo!

Investigando un poco, además, he descubierto que este barrio es hogar de chefs reconocidos como los hermanos Ferran o Albert Adrià. Te puedes hacer a la idea del nivel que hay...

Sin más dilación... aquí va mi guía para que te comas Saint Antoni :)

La Boquería. Foto por Sofía TB


Para desayunar: yo no soy muy de desayunar fuera, me gustan mis tostadas con aceite y un buen té en casa, pero para los que adoran los desayunos más especiales... El Café Cometa (en la calle del Parlament, 20) pinta genial. En la misma calle pero en el número 39, tienes el Federal Cafè que te trae la Australia más auténtica a Barcelona, y te aseguro que en Australia saben de desayunos.

Me encantaría descubrir algún sitio donde desayunar tostadas sin gluten, ¡si sabéis no dudéis en contármelo!

Para el aperitivo: el Pasaje Calders no lo puedes pasar por encima. Nosotros llegamos a la conclusión de que se debería llamar La Milla de Oro. El Bar Calders ganó un premio TimeOut en 2012 por su Vermouth y te puedo decir, que con razón. Ahora, ve pronto, ¡porque se llena rápido!
Si no, Dinamic está cerca y también mola. Además, y así como curiosidad y en la zona, las conservas de Vinito y sus vinitos, son imperdibles.

Casa Lucio. Foto por Sofía TB

























Para comer, y además el número uno de esta guía, Casa Lucio es imprescindible. Su tortilla trufada, sus gildas (que son mi descubrimiento de este mini-viaje) y las recomendaciones vinícolas personalizadas por parte del propio Lucio hacen de este sitio una cosa suprema. Tienes que ir, hazme caso.

Merendar en un sitio tan cuco como Zuckerhaus me parece un must (mira esta entrevista que le hicieron a su dueña). Me encanta que han conservado la fachada del negocio que ocupaba el local antiguamente, con su cartel y sus azulejos y todo. Estas son las cosas que hacen de Sant Antoni un sitio molón. Es como la Barcelona de verdad.


Zuckerhaus. Fotos por Sofía TB.


























Si te quedas con hambre (porque madre mía, a este paso yo ya estoy lleníiiiiisima), para cenar yo me quedé con las ganas de probar Casa Dorita (Calle Tamarit, 142), comida inspirada en el arte que tienen o tenían nuestras abuelas en los fogones. El tartar de atún con gengibre y frambuesas suena de bien...

Para mí, los viajes gastronómicos no se completan sin algún copazo o una cervecita (¡sin gluten! -cosa sorprendentemente fácil de encontrar en Barcelona) por la noche. En nuestro caso nos fuimos a otro barrio a investigar y se nos dio fenomenal, pero eso os lo cuento otro día.

Hasta aquí mi guía de Sant Antoni... De momento, porque ¡volveré!
Sofía.

PD: mi guía para que te comas y disfrutes de Lisboa esta aquí
PD2: ¿viste tooooodo lo que comí en la India?

Full Drawers by Sofia

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