La Maceta de Samu: Olmos

Me gustaría inaugurar una sección dentro de mi sección. Algo así como un extra. Un 2x1. Espero que os guste. Bienvenidos a ¡La Maceta de Samu!

Creo que es una sección necesaria. Muy necesaria. Seguro que tenéis desperdigados por la cabeza unos cuantos nombres de árboles y otros tantos de plantas. Los habréis ido coleccionando y acumulando en algún rincón oscuro de vuestras mentes a lo largo del tiempo. Pero la gran mayoría de estos nombres no se asocian con ninguna planta en concreto, y eso está feo. Mi intención es que cada vez que caigáis por aquí, os llevéis una plantita de regalo, unas imágenes y unos datos para unir con esos nombres vacíos. No quiero que esto suponga una obligación ni una carga, de modo que si no quieres tu planta (y las terribles consecuencias que eso conlleva) deja de leer y ya nos veremos por ahí…
Hoy encontramos plantados en la maceta… ¡Los Olmos! Seguro que os suenan.

Foto por Samuel V

Su nombre viene del latín Ulmus, que además es el nombre del género en el que se agrupan. Son árboles de hoja caduca, con corteza rugosa o agrietada que pueden llegar a medir unos 30 metros de altura. Un rasgo distintivo de las hojas es que son asimétricas en la base. En la zona donde se une con el peciolo, aparece un lóbulo de mayor o menor tamaño muy característico. Las flores son muy poco vistosas y los frutos seguramente los hayáis visto más de una vez sin saber qué eran: una pequeña semilla rodeada de una telita muy fina, que facilita el transporte por el viento. Este tipo de fruto se llama sámara.

Modificada de Flora Ibérica

Estos árboles se han cultivado con frecuencia desde la antigüedad, como ornamentales o por su valor maderero. Los romanos introdujeron una variedad de Olmo en la península, debido a que los usaban como soporte para las parras. Son árboles muy adaptados a un ambiente humano, y por su gran tamaño muchos pueblos los situaban en la plaza, como centro neurálgico de la vida social de la localidad. Tradicionalmente se han usado diferentes partes de este árbol como astringente o para sanar heridas y afecciones de la piel.



Sin embargo, no todo es bonito y verde cuando hablamos de los olmos (jo). Durante gran parte del siglo XX, la grafiosis, una enfermedad producida por un hongo, ha asolado las olmedas de todo el mundo, reduciendo las poblaciones de estos árboles hasta un 90%. En España, el olmo más habitual era Ulmus minor (olmo común) pero, en la actualidad, casi ha desaparecido de nuestros paisajes. Entre otras cosas, este olmo se ha ido al garete porque en la península no ha podido reproducirse con especies resistentes y renovar la savia. Al cruzarse entre sí durante siglos, han acabado por ser más vulnerables distintas enfermedades. Son como el Carlos II El Hechizado de los árboles (más o menos). La endogamia no siempre sale bien, por mucho que se empeñen Jamie y Cersei.



El olmo que encontramos ahora por la calle, en parques y jardines y con el que se han repoblado las antiguas olmedas, es Ulmus pumila. Se trata de una especie procedente de Siberia que es resistente a la enfermedad. Viniendo de Rusia, no se podía esperar menos.


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Espero que os haya gustado y que no os vayáis de aquí con las manos vacías. ¡Nos vemos en la próxima maceta!


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Full Drawers by Sofia

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